Paciencia de una Expat

En la vida de una expatriada hay una cualidad personal indispensable, que no puede faltar, y es la PACIENCIA.

Por mi experiencia, es la cualidad que más he desarrollado y que más pongo en práctica. Si no, estas perdida.

Te pongo un ejemplo: estudiar el idioma. 

Si te expatrias en un país donde no se habla tu idioma, el primer vehículo de integración es la comunicación. Si no puedes comunicarte es muy difícil hacer una vida normal. Evidentemente, el ser  humano tiene recursos para buscarse la vida; pero cuando tu estancia es por una larga temporada, puede ser un gran hándicap el no poder comunicarte y socializarte en la vida diaria.

Para aprender un idioma hay que armarse de PACIENCIA. Hay que convencerse de que no es tarea rápida, y que además de la paciencia requieres otras  2 cualidades: LA DISCIPLINA Y LA PERSEVERANCIA.

Las tres cualidades hacen que tu aprendizaje del idioma avance más y no te quedes estancada a los 6 meses. Pero puedes tener una gran disciplina y un trabajo diario, que si no tienes paciencia, llegará el pensamiento de que no avanzas tan rápido como habías previsto.

En ese caso, es mejor hacer un análisis de “por qué “no se avanza, las circunstancias del momento, el tiempo que se le dedica, el modo en el que se estudia etc., pero nunca perder la paciencia.

Yo siempre he sido una persona con poca paciencia, siempre me han gustado las cosas rápidas y no tener que dedicarle demasiado tiempo, porque suponía muchas veces para mí, perderlo.

Uno de mis mayores cambios fue justo esto, desarrollar la paciencia. El primer año fue muy difícil dedicarle tiempo al estudio del francés, ya que tenía dos niños muy pequeños en casa, y mientras la mayor iba al cole por las mañanas, yo tenía que ocuparme del bebé. Decidí ir a clases por las tardes-noches cuando volvía mi pareja a casa. Fue bastante duro, porque llegaba a las clases muerta de cansancio.

Para practicar el poco francés que me daba tiempo a estudiar, me inscribí en una asociación de actividades socio – culturales dónde había un taller para madres con bebes.

Tuve que echarle mucha paciencia, para no tirar la toalla. Mis limitaciones para comunicarme eran muchas. No me salían las palabras a la primera. Hablaban super rápido para mi, aunque ellas se esforzaban por hacerse entender. Reconozco, que alguna vez me hice la pregunta : ” ¿ qué pinto aquí ?, pero en esta ocasión, como en muchas otras no desesperé y mantuve la paciencia necesaria para aprender poco a poco.

En estos talleres para madres con bebes, una de ellas de origen ruso, me habló de unas clases de francés para extranjeros en la Universidad. Ella había cursado 2 años. La verdad es que tenía un nivel que daba envidia.

Yo que me apunto rápidamente a un bombardeo, allí que me fui, con mi peque en el carrito, a informarme.

Por cierto, apuntarse a un bombardeo en la vida Expat, es una de los mejores claves para llenar tu tiempo libre….que cada vez aumenta más, cuándo los niños se van haciendo mayores. 😉 

Tomada la decisión de apuntarme a la Universidad, ahora venía otro obstáculo no previsto… Encontrar una guardería para mi bebe !!. 

Ya tenía 15 meses y bueno, era el momento de separarnos el uno del otro por un tiempo durante el día, porque el necesitaba niños y yo adultos. Y que mejor que aprovechar esto para emprender una nueva etapa en mi nueva vida : volver a la Universidad !! Quién me lo iba a decir a mi.

Contenta con mi decisión, me pongo a buscar ” guarde” para mi peque. En Francia hay poquísimas guarderías. Se estila más las llamadas ” assistante maternelle “. Mujeres que cuidan en sus casas a un máximo de 3 niños de diferentes edades. Bastante caras, y nada que ver a lo que yo estaba acostumbrada en Madrid, dónde las guarderías es lo más común.

Otra vez a tirar de paciencia…Me puse a mirar guarderías en el pueblo dónde vivía, y solo había 2. Al final en una de ellas me pusieron en lista de espera, y ya me dirían algo…., pues nada, a tener paciencia!

Y como las cosas llegan , porque tienen que venir, me dieron plaza en la guarde para todos los días. Genial!! no desesperé y al final lo conseguí. Reconozco que fui un poco pesadita. Pero el que la sigue…la consigue.

Y bueno, pues ya estaba libre para hacer mi inscripción. Pero claro, no todo puede ser tan fácil. Ahora viene todo el papeleo administrativo. Traduce documentos , títulos españoles etc… Otra vez tiene que aparecer la paciencia en mi vida. 

Al final, cuando pasa el tiempo y recuerdas estos momentos, te das cuenta de todo lo que has aprendido, de todos los obstáculos que has ido sorteando y de la inmensa paciencia que has tenido que desarrollar.

Después de casi 9 años, sigo aprendiendo francés y mejorando cada día. En el aprendizaje de un idioma no podemos esperar grandes resultados a corto plazo. Es una carrera de fondo. Disciplina y perseverancia. Y para ello, no desesperar y tener paciencia es nuestra mejor estrategia. 🙂 

” La paciencia infinita da resultados inmediatos” Wayner Dyer

Hasta el próximo post

Con gran cariño de una Expat 😉 

 

 

 

 

 

 

 

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