No hay edad para cambiar, soñar y crear

 

¿Sientes que ya no tienes edad para cambiar?

 

 

En Julio de este año cumplí 47. La verdad es que el tiempo pasa sin que nos demos cuenta, sobre todo cuando estamos metidas en una vorágine de trabajo, prisas, actividades, eventos…

Comentaba unos días atrás con una amiga, que está entre los 40/50 como yo, que cuando vamos cumpliendo años, nos vamos dando cuenta que hemos dejado atrás cosas sin hacer, sueños sin cumplir e incluso cambios por emprender.

Después de nuestra conversación, estuve unos días reflexionando sobre el tema.

La verdad, es que me dio la sensación, que cuando llegamos a cierta edad todo está acabado, ya solo queda encontrar el punto de comodidad y conformismo para que los años pasen y la vida se vaya agotando.

Me resultó agradable escuchar, cómo elogiaba mi atrevimiento a emprender un negocio online “a mi edad”, y cómo me había metido en un lio semejante, teniendo que aprender un montón de cosas nuevas, exponiéndome públicamente y explorando un mundo que era completamente desconocido para mí.

La verdad, es que me sorprendió este análisis, porque cuando comencé con el Blog nunca pensé que pudiera ser difícil, ni tampoco me imaginé que tuviera que emplear un montón de tiempo en aprender cosas nuevas. Quizás si hubiera hecho esta reflexión, nunca me hubiera atrevido a comenzar el proyecto.

Además, en ese momento estaba en pleno cambio de ruta profesional. En proceso de descubrir a qué dedicar mi vida, y como podría encontrar aquello que me realizara como mujer inquieta, que le gusta crear proyectos nuevos, descubrir áreas nuevas y ayudar a los demás con todo ello.

Cuando comencé a escribir el blog, no era cuestión de tener todo claro. No sabía a dónde me iba a llevar todo esto, solo tenía ganas de escribir y compartir lo que me estaba sucediendo.

Y lo que me estaba sucediendo, no era otra cosa que digerir el cambio que había realizado en mi vida muchos años atrás; cambio de país, el abandono de mi carrera profesional en España, con un nuevo rol de ama de casa, y también mucho tiempo para pensar.

Este parar y pensar me ayudo a trabajar sobre mi y sobre lo que quería hacer con ese cambio.

Decidí que quería utilizar el cambio como una oportunidad de conocerme y de saber a qué, quería dedicar mi vida. Para ello, hubo algo fundamental que pasó en mi cabeza, y fue un cambio en mi manera de ver la vida, en los valores que ahora eran importantes para mí.

He contado en algunos de mis artículos, que las prioridades en mi vida eran otras, desde que aproveche el cambio como oportunidad positiva de encontrar y hacer nuevos proyectos.

Me di cuenta, que no me apetecía conformarme solo con lo que había adquirido como experiencia en mis años de empleada en una gran empresa.

Mi experiencia me iba a servir para darme información de lo que ahora quería hacer y de lo que no.

Hay algo que es primordial para mí, y es mi libertad de organización y de horario; también poder desarrollar mis ideas y creatividad para lanzar algo por mí misma. Y todo esto, compaginarlo con el placer que me da estar al lado de mis hijos todas las tardes. Aunque tenga que sacar algunas horas de ordenador, mientras ellos están haciendo los deberes, yo, me siento presente. Y para mi eso es una prioridad.

 

Todas tenemos que encontrar nuestro equilibrio en la vida.

 

De vueltas a la conversación con mi amiga, ella me preguntaba como había hecho para montar yo sola mi Web. ¡¡Le parecía increíble!!.

Empecé a relatarle todo lo que he tenido que desarrollar y aprender. Lo que me he tenido que buscar la vida, para que todo fuera poco a poco teniendo forma.

Cuando comencé con mi Blog, no tenía muy claro si esto iba a transformarse en un negocio online, pero lo uno me llevo a lo otro.

Por aquel entonces, tenía un par de amigas que estaban emprendiendo también por su cuenta. Intentábamos reunirnos 1 vez por semana para hacer un poco de Coworking, y sobre todo, intercambiar ideas y cosas que íbamos aprendiendo cada una por nuestro lado.

Este grupo me hizo estar muy viva y rodeada de 2 mujeres, que cómo yo, no veían un impedimento en la edad para crear algo nuevo; un proyecto que estuviera en concordancia con nuestros valores, y con el cuál, pudiéramos dedicarnos a lo que nos gusta y desarrollar nuestros talentos.

Aquí me di cuenta, que si quieres emprender algo tienes que rodearte de personas que están en la misma sintonía que tú, ya que se crea un ambiente de cooperación y motivación, que hace que te impulse a seguir creyendo en tu idea y proyecto.

 

Gracias amigas,

por los momentos que pasamos juntas y lo que nos aportamos unas a otras

 

Pero no solo rodearte de personas cómo tú, que tienen una pasión, que sueñan con poner en practicas ideas y retos nuevos, hace que tu proyecto avance. Esto, es un motor que me ayuda a no sentirme sola en un trabajo al que le dedicas mucho tiempo en casa y sin compañeros. Ellas son mis compañeras de trabajo y de emprendimiento.

Las horas dedicadas a mirar video tutoriales de YouTube, hacer formaciones, leer artículos, escuchar podcast de emprendimiento, leer muchos libros y planificar todas las partes del negocio, es algo que no se ve, pero que hay que contarlo y compartirlo para todas aquellas personas, que, como yo, quieran iniciar un Blog o un negocio online.

En todo este tiempo, dónde he dedicado horas a mi proyecto, no me he preguntado nunca si había cosas que no podía hacer por mi edad. Es cierto, que me parece increíble, cómo estoy utilizando herramientas de marketing digital, o aprendiendo maneras y formatos para compartir en redes sociales, pero solo me ha hecho falta tener muchas ganas de aprender, y de ver cada obstáculo que me encuentro, como una manera de crecer y avanzar en mi proyecto.

 

¡¡Reconozco que me gustan los retos y ponerle salsa a la vida!!

 

No obvio, que tenía experiencia en la creación de empresas, ya lo había hecho con una empresa física, y todo lo que aprendí en ese momento, desde crear un Business Plan, sistemas de comunicación, desarrollo de producto etc.., me ha ayudado mucho. Pero en ese momento, también lo tuve que aprender.

 

Pero lo más importante, que le contaba a mi amiga en nuestra conversación, es que a través de la creación de mi proyecto digital y todo el trabajo y pasos que voy dando cada día, he podido descubrir que ponemos límites a nuestras capacidades. Que cuando nos exponemos a situaciones nuevas, descubrimos que tenemos capacidades increíbles. He descubierto talentos que tenía ocultos, y que nunca los hubiera desarrollado, si no me hubiera expuesto a hacer cosas nuevas.

Claro está, que no todo viene por inspiración divina, ni lo llevamos innato. He tenido que buscar formaciones que me han ayudado a ir sentando las bases de mi negocio digital. Sin esto, no hubiera sabio muy bien como continuar en este proceso de creación.

Y tengo que agradecer a mi maestro y mentor, Oscar Feito, que me ha ayudado muchísimo con su formación a sentar estas bases de mi negocio, y a ir poco a poco avanzando.

Oscar tiene una formación que se llama Génesis, y que para todas las que queráis montar un negocio online como yo, os la recomiendo. Va paso a paso, explicando de manera muy claro y con un lenguaje sencillo, para personas que no somos expertas en lo digital.

Yo lo promociono en agradecimiento, porque para mi ha sido un antes y un después en mi negocio online. Me ha abierto muchos caminos y visiones dentro de mi proyecto.

Si estás interesada en conocer algo más sobre esta formación,

no dudes en poner en contacto conmigo.

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Con este articulo solo quiero hacerte ver, que no hay edad para emprender algo que realmente quieras hacer.

Podemos crear aquellos cambios que nos lleven a nuestros sueños, y no conformarnos con lo que no nos hace felices.

Quizás tengo personas a mi alrededor que piensan que a mi edad es una locura embarcarme en algo que no es seguro, que no ves el resultado rápido y que tienes que dedicarle horas. Pero solo les puedo responder, que hago lo que me gusta hacer. Y que tengo que apostar por ello.

He encontrado un propósito para el cuál, invierto las horas que necesito de mi tiempo, porque con este propósito ayudo a mujeres a encontrar el suyo. A descubrir que podemos hacer un cambio en nuestras vidas, independientemente de la edad que tengamos, la formación y de dónde vengamos.

 

Solo tenemos que creer en nosotras y en nuestras capacidades. Solo tenemos que esforzarnos por no ponernos límites, por seguir nuestra intuición y lo que nos dicta el corazón.

 

No conformarnos con aquello, que no nos hace felices. Cuando dejas atrás tus temores te sientes mucho más libre para hacer lo que verdaderamente te gusta.

En toda esta reflexión, sigo creyendo que lo mejor que me pudo pasar en mi vida es tener cambios y adaptarme a ellos. Verlos como oportunidades y no como zancadillas que me ponía la vida.

Para terminar, me gustaría hacerte una pregunta:

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Piénsalo, siéntelo…haz una lista de esas cosas que estas dejando de hacer por miedos.

Miedo a la edad que tengo, miedo al que dirán, miedo a lo desconocido, miedo a perder mi zona de confort, miedo al desafío, miedo a la confusión, miedo a la incertidumbre, miedo a no tener el control de la situación….

¡Sabes!, yo tengo muchos de estos miedos. ¡¡Claro que sí!!, y me planteo si estoy haciendo lo correcto. Pero, ¿quién dice que es lo correcto?.

Cuando tengo miedo, recuerdo esos momentos en los que me sentí fuerte, valiente y superé la situación con éxito. Ahí, es dónde me encuentro como mujer valiente, que se adapta y supera los cambios.

Siempre me gusta recomendaros un libro. Y esta vez no va a ser menos. Es un libro que leí hace mucho tiempo, justo cuando estaba en esos años que no sabía que hacer con mi vida, y me ayudó a reflexionar sobre el cambio y cómo adaptarme a él.

¿Quién se ha llevado mi queso? De Spencer Johnson

 

“Y, quizá lo más importante, se dio cuenta de que siempre hay Queso nuevo ahí fuera, tanto si uno sabe reconocerlo a tiempo como si no. Y que uno se ve recompensado con él en cuanto se dejan atrás los temores y se disfruta con la aventura”. Libro, ¿Quién se ha llevado mi queso?

 

Espero que no pongáis límites a vuestros sueños y menos con la edad. ¡¡Porque no hay edad para soñar y crear!!

Nos vemos en el próximo artículo.

Que tengáis una estupenda semana.

Un cariñoso saludo

Ana (Mujer Expat)

 

2 comentarios en “No hay edad para cambiar, soñar y crear”

  1. Las horas pasadas desafiando retos nos motiva, pone el motor de la creatividad en marcha y aumenta nuestra adrenalina. Me encanta emprender aunque tambien tenga esfuerzos que hacer y barreras que vencer. Hemos aprendido las unas de las otras. Somos un trio estupendo que podemos con todo. Bravo por tu emprendimiento y tu valentía! Ahí seguiremos!

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    • Gracias Salud por la compañía en el emprendimiento y la vida.
      Todo esfuerzo tiene al final su recompensa, pero tener personas a tu lado que te apoyen
      en los momentos malos es importante, y tenerlas para celebrar los buenos resultados también!!

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