Mama y mujer en la Expatriación

Hoy voy a reflexionar sobre un tema que me encuentro cada día , con mujeres que acompaño en su orientación profesional. Mujeres que dejaron su vida laboral aparcada y salieron un día de su país acompañando a su pareja.

Mujeres que durante algunos años se consagraron al cuidado de sus hijos y renunciaron a una parte de ellas, para concentrarse en la etapa de madres a tiempo completo.

En este grupo me incluyo yo. Llegué a un nuevo país, con todo por empezar, y dos niños muy pequeños. En ese momento, no podía pensar en otra cosa, que en crear una nueva vida y adaptarnos lo más rápido posible a ella. Para los niños fue muy rápido, y esa es nuestra mayor tranquilidad, que ellos estén bien, y que lo lleven lo mejor posible.

Nuevo rol: Tiempo híper ocupado

Nosotras vamos acompañando a los niños en su desarrollo, y como en mi caso, nos transformamos en amas de casa y mamas al 100%. Pero, es que no da tiempo a más. Hay que aprender el idioma, conocer el nuevo país, sus costumbres; las pequeñas cosas cotidianas que muchas veces distan bastante de las nuestras. 

En esta situación, nuestras parejas han tenido tiempo de centrarse en su nuevo trabajo, en el nuevo país y a una cultura de empresa distinta. 

Mientras, nosotras nos ocupamos de la mayor parte de las tareas de crianza y de la logística de colegios, médicos, actividades etc.…, y la mayoría de las veces es un trabajo que socialmente no se valora. Es un trabajo nada fácil ni recompensado. 

Esta es la vida de muchas mujeres Expat, que durante unos años, han decidido jugar este papel de quedarse en casa. Unas hablan de renuncia, de sacrificio….otras no. Cada historia es particular y diferente. 

Pero hay un momento en nuestras vidas, sobre todo cuando nos vamos haciendo mayores, que echamos la vista atrás, y llegamos a hacernos muchas preguntas.

Mama versus Mujer

Si es cierto, que pasado unos años, muchas mujeres con las que he tratado, y algunas de ellas las he acompañado en su inserción profesional, coincidimos en que hay un momento en nuestras vidas, que los niños se van haciendo mayores y más independientes. Los años van pasando para nosotras, y ya no somos tan importantes para ellos.  

Es ahí, cuando muchas mujeres se planten un cambio completo de vida, y empiezan a pensar que igual dejaron de lado su faceta de mujer, y se centraron demasiado en la de mamá.  

Muchas de nosotras, durante nuestro tiempo completo como madres, hemos sentido una gran satisfacción pero no una completa realización. Y es en ese punto, cuando nos planteamos que hicimos, que hacemos y a dónde queremos ir.

Algunas de las mujeres con las que trabajo, salieron hace tiempo del mercado laboral, y la vuelta a él , genera muchos miedos, dudas, falta de confianza y sobre todo sigue pesando esa famosa “culpabilidad”.

Salir al mundo del trabajo y quizás desorganizar una vida familiar, que hasta ahora estaba bajo control. Siempre ha habido una persona encargada de todo el peso de las rutinas diarias, que para el compañero no dejan de ser completamente transparentes.

Hay un momento en el que todas buscamos volver poco a poco a nuestra vida de mujer.

Como madres empezamos a ser menos indispensables, empieza a quedar tiempo libre, mientras los niños están en el cole.

En este momento, saber qué hacer con este tiempo es importante. Retomar hobbies, aficiones. Pensar quizás en hacer alguna formación que nos actualice para nuestro retorno al mundo laboral.

Es el momento de quitarnos limitaciones y empezar a delegar nuestro rol de crianza; hacer cosas para nosotras, que nos mantengan realizadas y ocupen nuestra mente.

Para algunas mujeres es una vuelta al mundo laboral, para otras, desarrollar una idea o una pasión que hace tiempo tienen en su cabeza pero nunca han dado el paso, para otras , es realizar labores de voluntariado, o dedicar el tiempo a todos esos hobbies que no han podido hacer antes

Un día me dijo una vecina tomando un café, las siguientes palabras:

Desde luego, no sé si yo hubiera dado el paso de dejar un trabajo y una independencia económica, y empezar en otro país de cero. Es muy valiente, a mi me daría miedo”.

Situación después de años fuera del mercado laboral

Si se hace difícil para muchas mujeres volver al mundo laboral viviendo en su país, para las mujeres que vivimos en otro, se duplican las dificultades. 

Realmente es empezar de cero: 

       Mercado de trabajo diferente

       Dificultad del idioma

       No saber qué hacer y hacía dónde dirigirse

       El peso de la edad en la búsqueda profesional

       Pérdida de confianza en las competencias y experiencias profesionales

       Ponerse al día sobre las herramientas y sistemas de trabajo del sector de búsqueda

       Como conciliar la vida profesional y la vida personal- Miedos a una posible desorganización de la vida familiar. 

Pero todo esto se puede superar, porque debemos de pensar en todas las circunstancias de nuestra vida, por las que hemos pasado dificultades y que al final terminaron en éxito.

Como digo siempre, no es una cuestión de renuncia, si no de aceptar como va viniendo la vida. Aceptas el momento, pero no renuncias a lo que quieres hacer, a tus objetivos y propósitos de vida. Es encontrar el momento dónde tengas la intuición de lo que te apetece hacer. Muchas veces escuchamos más a la cabeza que al corazón. Y es en éste, donde residen las grandes soluciones.

Albert Einstein decía : «La mente intuitiva es un don sagrado, la mente racional un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y olvida el don»

Que en todas las decisiones que tomes, te acompaña la frase » todo es posible «.

Si tu decisión pasa por una reinvención, te invito a que leas mi post : 7 Claves para una reinvención.

Con gran cariño de una Expat 😉 

2 comentarios en “Mama y mujer en la Expatriación”

  1. Me identifico con gran parte de lo que dices. He cambiado de país en varias ocasiones y en la última he tenido que reinventarme por completo al no poder ejercer como periodista en un país extranjero. Gracias por tus palabras, a veces uno se encuentra solo y aislado y si al menos hay gente con la que podemos compartir, esto se hace más llevadero. Gracias por estar ahí. Un saludo

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    • Muchas gracias Salud.
      Me alegro encontrarme con mujeres como tu, que un día deciden cambiar completamente de rumbo, pero que en su nueva reinvención aprovechan al máximo todas sus experiencias y talentos.
      Seguro que tu talento como periodista y escritora te ha ayudado mucho a tu nuevo proyecto. Nunca debemos pensar que aquello que hicimos en el pasado no puede ser aprovechable para nuestros proyectos de futuro.
      Muchas gracias a ti. Un saludo

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