El valor que tienen las competencias transversales o Soft Skills

 

Hoy en día las Soft Skills o competencias transversales son muy valoradas por los técnicos de selección, cómo información que puede diferenciar a unos candidatos de otros.

El pasado mes noviembre 2019 estuve participando en unos de los foros del empleo aeronáutico que se desarrollan en Toulouse, la ciudad de Francia dónde vivo.

Se organiza por un Club Senior de antiguos directores y jefes de proyectos de Airbus, que hoy en día están jubilados, pero que la pasión que tienen por su profesión y sector les hace estar activos organizando este tipo de actividades.

Este año he participado con ellos, cómo experta de RH, en los dos días que se desarrollo el evento.

El segundo día hicimos sesiones de coaching de orientación profesional, para todos los asistentes que desearan tener una opinión y una evaluación sobre su proyecto profesional y CV.

 

En todas las conferencias, a la hora de hablar de perfiles de puesto y que era lo que más se pedía o solicitaba a un candidato, no solo hablaron de competencias técnicas y experiencia profesional, resaltaron sobre todo la importancia de las competencias transversales o Soft Skills.

 

Tus habilidades personales pueden marcar la diferencia

 

Hablaron de lo importante que es encontrar a personas que tienen la capacidad de integrarse rápidamente en un equipo de trabajo. Personas que son proactivas a la innovación y al aprendizaje, adaptándose rápidamente a las demandas del mercado y orientándose a resultados con objetivos claros.

Todos repitieron las mismas consignas a la hora de decantarse por la selección de un candidato u otro.

Esto es un ejemplo que he vivido no hace mucho, y que me hizo reflexionar sobre la importancia de potenciar y valorar aquellas competencias, llamadas también blandas, las cuales, hoy en día se tienen muy en cuenta, y a través de ellas podemos diferenciarnos de los otros candidatos.

Nuestras cualidades personales nos hacen ser únicas. Podemos tener los mismos conocimientos y experiencias técnicas que cientos de candidatos para un mismo puesto; pero las maneras de desempeñar ese puesto y las cualidades personales que podemos aportar a él, pueden ponernos en ventaja.

 

 Las competencias transversales

Acabo de terminar de leer el libro de Daniel Goleman “La práctica de la Inteligencia Emocional” y en el nos habla de competencias como: Autoconciencia, autoestima, habilidades de comunicación, integridad, autocontrol, aceptar cambios etc…, y nos dice, que estas son las competencias más relevantes a nivel laboral.

Goleman desarrolló durante dos años una investigación exhaustiva, sobre el papel que ocupa la inteligencia emocional en el buen funcionamiento de individuos, equipos y organizaciones.

Ya en 1973, David McClelland, profesor de la Universidad de Harvard, hablaba de la importancia de los rasgos personales y hábitos en el desempeño eficaz del puesto. Y como los trabajadores sobresalientes eran exitosos porque utilizaban no solo sus conocimientos y capacidades técnicas en el desempeño de sus funciones, sino que desarrollaban su inteligencia emocional a través de sus rasgos de personalidad y habilidades personales.

 

Habilidades Emocionales Practicas

Goleman divide nuestras habilidades emocionales en 2 grandes grupos: las competencias personales y las competencias sociales.

Quiero explicarte los dos grupos, sobre todo, para que hagas el trabajo de analizar aquellas que puedas tener, y de este modo, una vez que las has identificado, puedas potenciarlas al máximo.

 

Se buscan técnicos apasionados e intuitivos – La Práctica de la inteligencia emocional(Goleman)

 

 

 

 

Competencias personales

Estas competencias determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos.
Se divide en 3 grupos de competencias.

Conciencia de uno mismo

En este grupo nos vamos a fijar sobre todo en el autoconocimiento que tenemos de nosotros mismos. Basado en 3 habilidades claves:

– Conciencia emocional: reconocer nuestras emociones y el efecto que tienen en nuestros actos.


– Valoración de uno mismo: conocer nuestras fortalezas y debilidades.


– Confianza en uno mismo: La valoración que hacemos sobre nuestras capacidades y la seguridad que tenemos en nosotros.

 

Autorregulación

Aquí se analiza el control de nuestros impulsos, nuestros recursos internos para adaptarnos y afrontar cambios. Goleman destaca 5 habilidades:

– Autocontrol: La capacidad que tenemos para manejar adecuadamente las emociones e impulsos conflictivos.

– Confiabilidad: Ser fieles a nuestros criterios de sinceridad e integridad. Que nos van a dar confianza en las acciones que realizamos.

– Integridad: Asumir la responsabilidad de nuestras actuaciones personales.

– Adaptabilidad: La flexibilidad para afrontar los cambios.

– Innovación: Sentirse abierto y cómodo antes los nuevos enfoques, ideas e información.

 

Motivación

En este grupo se analiza esas emociones y habilidades que nos facilitan y guían hacía el logro de nuestros objetivos. El autor desarrolla 3 puntos importantes:

– Motivación de logro: Hacer el esfuerzo para mejorar y acercarnos a la excelencia. Aquí la motivación por la mejora continua es importantísima.

– Compromiso: Tener la sintonía con los objetivos del grupo o la organización. Una persona comprometida es aquella que no se limita a cumplir con su cometido, si no que vas más allá.

– Iniciativa y optimismo: Las personas que tienen iniciativa son las que están dispuestas a aprovechar las oportunidades. Tienen una persistencia para conseguir sus objetivos, aunque tengan obstáculos y contratiempos. Miran la vida con las gafas del optimismo.

 

 

 

Competencias sociales

Estas competencias determinan el modo en que nos relacionamos con los demás. Goleman destaca 12 competencias o habilidades sociales que divide en 2 grandes grupos.

Empatía

En este grupo se encuentran todas las habilidades que nos dan conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros.

– Comprensión de los demás: Tener la capacidad de captar los sentimientos y los puntos de vistas de los demás, e interesarnos activamente por las cosas que les preocupan. Para ello, nos tenemos que poner muchas veces en el lugar del otro para poder comprenderles mucho mejor.

– Orientación hacia el servicio: Va muy enfocado hacía el cliente. Este puede ser externo o interno a la empresa. Pero también nuestro cliente puede ser cualquier persona que este a nuestro alrededor.
Anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades del cliente son características de esta habilidad.

– Aprovechamiento de la diversidad: Aprovechar las oportunidades que nos da entablar relaciones con personas muy diversas. El aprendizaje que podemos tener de estas relaciones.

– Conciencia política: La habilidad para conocer cuales son las corrientes sociales y políticas dentro de una estructura de trabajo. Saber cuales son las redes sociales importantes dentro de la empresa, las relaciones de poder, contactos y conexiones. Cada empresa dispone de su propio sistema nervioso invisible de conexiones e influencias. La posibilidad de tener conciencia, de las corrientes que influyen sobre quienes toman las decisiones, depende de la capacidad de empatizar no solo a nivel personal sino también a nivel colectivo.

 

Habilidades sociales

Esta es la capacidad que tenemos para inducir las respuestas deseables en los demás. La influencia del grupo en el individuo es mucho mayor de lo que se piensa. Esto lo vemos de manera muy clara en la adolescencia, y en función de como aprendamos a relacionarnos con el grupo, así será el desarrollo de unas habilidades sociales o no.

En este grupo de las habilidades sociales, el autor destaca 7 habilidades clave:

Influencia: es la habilidad de utilizar tácticas de persuasión eficaces. En términos generales, las estrategias de persuasión más eficaces son las indirectas, aquellas en las que la mano del artífice resulta casi invisible. Estas personas orquestan adecuadamente los hechos más sobresalientes, para exponer más eficazmente sus opiniones. Recurren a presentaciones muy precisas para captar la atención de las personas que los escuchan.

– Comunicación: la capacidad de emitir mensajes claros y convincentes. Muchos trabajadores consideran la escasa comunicación con sus jefes como una de las causas que les impide desempeñar mejor su trabajo.
Las personas comunicadoras escuchan bien, buscan la comprensión mutua y no tienen problema en compartir la información que tienen en su poder. Abordan abiertamente las cuestiones difíciles, y alientan la comunicación sincera tanta para las buenas noticias como las malas.

– Liderazgo: La habilidad para inspirar y dirigir a un grupo de personas. Son personas que articulan y estimulan el entusiasmo por los objetivos compartidos. Son capaces de guiar el desempeño de los demás, y cuando es necesario, saben tomar decisiones independientemente de la posición que ocupan. Lideran con el ejemplo.

– Catalización del cambio: Son personas que promueven el cambio y consiguen que otros los hagan. Reconocen la necesidad de cambiar y eliminar barreras. Modelan el cambio de los demás con el ejemplo del suyo propio.

– Resolución de conflictos: La capacidad de manejar las situaciones tensas y las personas difíciles con diplomacia y tacto. Alientan el debate y la discusión abierta, y buscan el modo de llegar a soluciones que satisfagan plenamente a todos los implicados.

– Colaboración y cooperación: Ser capaces de trabajar con los demás en favor de una meta común. Las personas que tienen esta habilidad colaboran y comparten planes, información y recursos. Promueven un clima de amistad y cooperación. Y buscan y alimentan las oportunidades de cooperación.

– Habilidades de equipo: es la creación de una sinergia laboral enfocada hacia la consecución de objetivos colectivos. Las personas que tienen esta competencia despiertan la participación y el entusiasmo. Consolidan la identidad grupal y el compromiso. Cuidan del grupo y de su reputación, y comparten méritos. Y alientan las relaciones del grupo dentro del respeto, la disponibilidad y la cooperación.

 

Ahora que tienes toda esta información dividida en dos grandes grupos, las competencias personales y las competencias sociales, simplemente es ir analizando las distintas competencias o habilidades que estan dentro de cada grupo, e ir viendo cuales son inconfundiblemente tuyas.

Haz una lista de las que tienes. 😉

Este ejercicio te hará caer en la cuenta, de que tienes muchas más competencias transversales de las que pensabas. Y esto te tiene que servir para fortalecerlas y mostrarlas como tu valor diferencial.

Para darle más valor y énfasis, ayúdate de ejemplos en los que las pones en práctica. Esto te hará tener un discurso estudiado frente a posibles preguntas de los técnicos de selección.

¡¡ Y una buena noticia !! , las que no tienes se pueden trabajar y aprender.

 

Os dejo el enlace del libro por si os interesa leerlo.

” La Práctica de la Inteligencia emocional – Daniel Goleman”

 

 

 

 

Espero que te haya sido útil este artículo.

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¡Qué tengas un feliz día!

Ana- Mujer Expat

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