Descubrir a qué dedicarte: Explora tus intereses y aficiones

 

 

Hoy quería hablaros sobre un tema que trato con muchas de mis clientas o personas que tengo a mi alrededor, y es saber qué es lo que nos interesa, cuáles son nuestras aficiones y que es lo que nos gusta.

Y me encuentro con la sorpresa que muchas personas, cuando estamos indagando en los intereses, para conocer y saber un poco mejor como trazar sus caminos de reinvención u orientación profesional, me responden cosas como:

  • No sé muy bien lo que me gusta
  • No me interesa nada en especial
  • Me interesan muchas cosas variadas y no sé muy bien en cuál de ellas centrarme.
  • No tengo muchas aficiones, la verdad es que no tengo tiempo para ello.

Y se sabe, que una de las maneras de conocer dónde podría estar tu vocación o tu cambio profesional, es justamente saber muy bien que es lo que te interesa, que son los temas sobre los que más te gusta leer, que tipos de formación te atraen más, que temas te gusta escuchar en la radio, la Televisión o en conferencias que puedas acudir.

 

“Muchas veces no se sabe qué intereses tenemos, porque no nos hemos parado a analizar nuestro día a día”. Mujer Expat

 

Hacernos preguntas del tipo:

  • ¿Qué es lo que más me gusta hacer?
  • ¿Qué tipo de libro leo?
  • ¿Qué webs y blogs sigo?
  • ¿Dé que me gusta hablar en mi tiempo libre?

En definitiva, analizar todo que lo que haces en el día a día que te hace sentir bien. Los sentimientos son siempre un buen indicador de aquello con lo que más conectamos. Cuando te sientes bien haciendo algo, estas en el camino correcto. Cuando no te sientes bien con lo que haces, es que no estás en el lugar que debes.

 

“Analizar tus acciones en la vida cotidiana te puede dar mucha información de tus intereses”. Mujer Expat

 

El interés es algo que te produce curiosidad y le atribuyes mayor importancia que al resto de las cosas que tienes a tu alrededor.

 

El interés nos da como resultado un placer y unas emociones positivas, que hacen que sigamos sujetos a este objeto de interés; y querríamos profundizar más en él, a través de un aprendizaje, una experiencia o un desarrollo de este.

En ocasiones, una manera de descubrir un interés por algo es a través de un suceso ocurrido en tu vida, o una necesidad que te surge en un momento dado.

Por ejemplo, hubo un momento en mi vida, en el que pasé por una época de estrés y ansiedad, por una acumulación de muchas cosas, y en ese momento, fruto de la necesidad por calmar mi mente y descubrir la manera de poder relajarme, me encontré con el Mindfulness.

Para mí, este descubrimiento fue algo que me ayudó muchísimo y que genero tal interés, que empecé no solo a aprender a utilizar la técnica de meditación y realizarla diariamente, con ayuda de videos de YouTube, sino que también me interesé por leer algún libro, que me pudiera dar más conocimientos sobre el Mindfulness.

De hecho, me leí un libro que es una guía práctica para hacer durante ocho semanas, que la seguí al pie de la letra, y me descubrió un mundo interesantísimo sobre no solo la meditación, sino el estar presente en todos los momentos de mi día a día. Trabajar para reducir el piloto automático y ser conscientes de todo lo que hacemos, en cosas tan cotidianas, como poner atención en lo que comemos y cómo lo comemos; en el momento de cepillarnos los dientes o darnos una ducha.

Os invito, a las que os encontréis en un momento de vuestras vidas, dónde la relajación de vuestra mente es imposible y no conseguís sacar el estrés en lo cotidiano, que leáis esta guía práctica sobre Mindfulness, y consigáis tener el interés por mejorar vuestra vida cotidiana, disfrutando de cada momento presente, al que en muchas ocasiones no prestamos atención.

Mindfulness. Guía práctica: 1 (Vivir Mejor)

Y diréis, puede haber intereses o aficiones que son difíciles de desarrollar profesionalmente.

Evidentemente, hay aficiones o intereses que no tienen porque terminar siendo tu carrera profesional o tu trabajo; pero te complementan a nivel personal para llegar a tener un equilibrio en la vida.

Yo puedo tener un interés por el Mindfulness y practicarlo, pero esto no significa que en ello este mi vocación o cambio profesional. Me ayuda en muchos momentos de mi día a día a centrarme, y a tomarme la vida de otra manera; por lo tanto, está creando un efecto complementario en mi vida personal y profesional.

Personas que no tienen aficiones, hobbies o que no les interesan temas para leer, escuchar o indagar, y solo se centran en la parte profesional, puede ocurrir que un día esa parte profesional ya no les realice como antes, y tengan un gran vacío porque no tienen algo en paralelo que les haga sentirse bien y realizadas.

 

¿Podemos descubrir en nuestras aficiones o intereses nuestra vocación y profesión?

 

Podemos catalogar nuestros intereses en tres niveles:

  1. Los que nos interesan a un nivel muy bajo: son todas aquellas actividades que postergamos y las dejamos para el último momento.
  2. Los que nos interesan a un nivel medio: son aquellas actividades que nos resultan interesantes, pero no para dedicar nuestra vida a ello. Como es mi ejemplo de Mindfulness.
  3. Los que nos interesan a un nivel muy alto: Son actividades que nos inspiran, nos dan energía y conseguimos una gran concentración. Son estas actividades en las que se nos pasa el tiempo volado, sin darnos cuenta.

(Te animaría a que hicieras una lista de lo que te gusta hacer, o te gustaría, y en qué nivel lo pondrías).

Pero una vez listado nuestros intereses o aficiones que más destacamos, y dividiéndolos en los tres niveles, ¿quiere decir que mi vocación o profesión está en aquellos intereses de nivel mas alto?

Nuestros intereses pueden tener relación con nuestro desarrollo profesional si se dan las oportunidades para ello.

Es cierto, que para muchas personas sus intereses personales se convierten finalmente en sus actividades profesionales, pero esto no siempre es así.

No todo el mundo puede convertir su pasión en su profesión. Tiene que haber además conocimientos, aprendizajes, competencias y actitudes que acompañen a desarrollar esa pasión que tienes, y convertila en tu profesión. Además se deben de dar a tu alrededor las oportunidades de poder trabajar en ello.

Pongo un ejemplo: Me apasiona la costura. Tengo conocimientos y cualidades para ello. Pero ¿profesionalmente existen oportunidades en el mercado laboral para desarrollar esta pasión que tengo por la costura?

Hay que ser realistas, y ver que no todo es encontrar tu pasión a través de nuestras aficiones o interés. Este es un punto de partida, para conocernos mucho mejor a través de nuestros gustos, y, sobre todo, es el punto de partida si queremos realizar un cambio en nuestra vida profesional.

Para muchas personas ha sido la manera de hacer un trabajo de introspección, he ir diseñando el camino para ese cambio. En ese camino, hay que tener en cuenta muchas otras cosas además de saber que es lo que nos apasiona.

Esa pasión o interés, hay que bajarlo a la tierra profesional, y ver si tenemos los suficientes conocimientos, si esta profesionalización de nuestra pasión realmente nos gusta, y queremos pasar las horas de nuestros días haciéndolo.

 

 

Es muy importante plantearnos, si nuestras aficiones o intereses de alto nivel podríamos desarrollarlos a nivel profesional, teniendo en cuentas todas las peculiaridades que tiene esa profesión a la que van en caminados nuestros intereses. Peculiaridades entendidas como el propio desarrollo de la profesión.

Por ejemplo, a mi me apasiona el cocinar. Me encanta elaborar platos nuevos, y me divierte y se me pasa el tiempo rápido cocinando. Me gusta buscar recetas de cocina, compartirlas con amigas y hablar de ello.

Cuando esta pasión la profesionalicé creando con dos amigas la empresa de tapas españolas a domicilio, evidentemente al principio estaba muy bien, pero hubo un momento, en que ya no me estaba resultando tan placentero meterme las palizas que me metía cocinando los fines de semana, para llevar platos muy ricos a mis clientes. Tenía que sacrificar el fin de semana con mi familia, y, además, no disfrutaba de la misma manera que cocinaba a para ellos.

¿Realmente valoré, si esta pasión por la cocina, a la hora de profesionalizarlo me iba a seguir aportando el mismo placer que cuando lo hacía como una afición o hobbies?

Me sirvió para aprender muchísimo de mi misma y a aprender de esta experiencia, para poder mostrar a otros en su emprendimiento o cambio profesional, que no todo lo que nos apasiona tiene que terminar siendo nuestra profesión. Que hay que analizar muchos más puntos antes de lanzarnos.

Y siempre planteo las siguientes preguntas:

  • ¿A qué te dedicarías profesionalmente si no tuvieras que ganar dinero?
  • ¿Qué aportarías a los demás con este trabajo?
  • ¿Desarrollar este trabajo te permitiría tener un equilibrio entre lo personal y lo profesional?
  • ¿Te ves desarrollando esa profesión durante mucho tiempo?
  • ¿Con que propósito vas a desarrollar esa pasión como profesión?

 

“Cuando lo que sientes (internamente) y lo que haces (externamente) están alineados, hay una posibilidad de hacer algo grande”. Herman Hesse

 

También a la hora de desarrollar ciertos intereses o hobbies sabemos muy bien si en ello tenemos talentos innatos. Es decir, hacemos las cosas de manera natural y sin esfuerzo. Esto nos puede dar una pista, de que en ese interés o afición tenemos fortalezas que nos hacen ser competentes y tener destrezas que podemos utilizar a la hora de profesionalizarlo.

 

Desarrolla tu curiosidad para encontrar intereses que te hagan descubrir que te gusta

 

No debemos confundir ser curiosa con ser cotilla. Tener curiosidad es una actitud ante la vida. Es estar proactiva al aprendizaje y a descubrir cosas nuevas. Siempre dispuesta a investigar e intentar superar los límites de nuestro conocimiento.

Cuando sentimos curiosidad por algo, nuestro cerebro entra en un estado que le permite aprender y retener cualquier tipo de información.

Debemos volver a ser curiosas como cuando éramos niñas, porque no solo desarrolla la imaginación, sino también el aprendizaje.

 

“Seguimos avanzando, abriendo nuevas puertas y haciendo cosas nuevas, porque somos curiosos y la curiosidad sigue llevándonos por caminos nuevos.” Walt Disney

 

Una de las ventajas más importantes de ser una persona curiosa, es que la curiosidad te ayuda a abrir la mente hacia nuevas ideas, intereses y experiencias.

La curiosidad nos permite descubrir nuevos retos y ver posibilidades donde otros no las ven.

Una persona curiosa se enfrentará a tareas difíciles, dónde otros ya tiraron la toalla, porque le mueve un gran interés. Persevera en el conocimiento y el aprendizaje para satisfacer la curiosidad.

Mantén una actitud abierta, entusiasta y no te dejes caer en el aburrimiento y la pereza. El aburrimiento se acumula cuando no estás tan interesada en temas nuevos, y cuando se han cumplido todas las metas que deseabas. Créate nuevas metas o caminos de mejora.

Infórmate sobre las nuevas tendencias, lee libros diferentes sobre otras aéreas de estudio o aprende un nuevo idioma… Pon variedad a tu estilo de vida.

Deja de hacer todos los días lo mismo, para poder descubrir nuevas cosas, nuevos temas de interés, que te permitan encontrar otros caminos en los que poder dar un cambio y desarrollarte.

 

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein

 

No te conformes en tu trabajo con lo que te ofrece la empresa para desarrollarte. Busca por ti misma tus alternativas de formación para mejorar de manera proactiva, sobre todo de cara a anticipar.

Quizás, en tu puesto de trabajo no puedas aplicar parte de los aprendizajes que estas realizando; pero en un futuro, si quieres hacer un cambio, te habrás anticipado a tener los conocimientos y herramientas para poder dar el salto, bien a otro puesto dentro de la empresa, o bien a un cambio de profesión.

 

 

De ahí, que siempre digo a aquellas mujeres que tengo a mi alrededor, y que por cuestiones familiares han dejado apartado por un tiempo el mundo profesional, que no dejen de formarse e informarse. Que el saber no ocupa lugar, y que aquello dónde están nuestros intereses puede ser quizás mañana la base de nuestra reinvención profesional.

 

No podemos dejar nuestro desarrollo profesional y personal en manos de la empresa, el gobierno y las instituciones académicas. Debemos de ser responsables de nuestra formación y de nuestro aprendizaje. Y debemos también ser responsables de vivir la vida que estamos viviendo, y de poder crear la oportunidad de cambiarla si esta no nos gusta o no nos realiza.

Habrá momentos en que tengamos que esperar para hacer ese cambio, porque las circunstancias no nos lo permiten. Pero debemos prepararnos, para cuando llegue el momento, dar el paso con seguridad y hacer lo que deseamos.

 

“Cuando no podemos cambiar la situación, estamos desafiados a cambiarnos a nosotros mismos”. -Viktor E. Frankl

 

Espero que te haya servido de utilidad este artículo. Si tienes temas que te gustaría que tratara o escribiera sobre ellos no dudes en expresármelo a través de un email a Contacto

Un cariñoso saludo

Ana (Mujer Expat)

 

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